Las personas con diabetes tienen el doble de probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares y de fallecer a causa de ellas. La diabetes es una grave amenaza para la salud a nivel mundial. Afecta a 1 de cada 11 adultos… 425 millones de personas, y se prevé que la cifra total aumente hasta los 629 millones en 2045. La diabetes tipo 2 representa aproximadamente el 90 % de todas las personas con diabetes. Todas las personas que padecen diabetes corren un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, por lo que la prevención de su aparición es una prioridad fundamental.
¿Por qué las personas con diabetes tienen el doble de probabilidades de sufrir un infarto o un ictus que los adultos sin diabetes?
La diabetes puede dañar los vasos sanguíneos y los nervios
Las personas con diabetes tipo 2 también pueden padecer hipertensión, colesterol alto o sobrepeso. Estos factores aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
Cuanto más tiempo se viva con diabetes, mayor es el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares
En el caso de los adultos de 60 años, padecer diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares reduce la esperanza de vida en una media de12 años.
Acerca de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes tipo 2
La diabetes es un trastorno metabólico caracterizado por un nivel elevado de azúcar en sangre, resistencia a la insulina y una falta relativa de insulina. Entre las complicaciones a largo plazo derivadas de un nivel elevado de azúcar en sangre se encuentran las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares y la retinopatía diabética, que puede provocar ceguera, insuficiencia renal y una mala circulación sanguínea en las extremidades, lo que a su vez puede dar lugar a amputaciones.
Las personas con diabetes tipo 2 tienen el doble de probabilidades de fallecer por enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares en comparación con los pacientes que no padecen diabetes. Se estima que, a nivel mundial, hasta 212,4 millones de personas —la mitad de todas las personas de entre 20 y 79 años con diabetes— desconocen que padecen la enfermedad, y todas ellas corren un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Todo ello pone de manifiesto la urgente necesidad de prevenir las enfermedades cardiovasculares en las personas con diabetes, lo que exige prestar especial atención a los factores de riesgo cardiovasculares, como el tabaquismo, la hipertensión y los lípidos en sangre.
Las tres preguntas más importantes que debes hacerle a tu médico sobre la diabetes y el corazón
Basta con una sola conversación para empezar a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, como las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares. Millones de personas con diabetes llevan una vida saludable para el corazón, y tú también puedes hacerlo. Así que pregúntale a tu médico:
1.¿Qué cambios puedo introducir en mi vida diaria para cuidar mi corazón?
2. ¿Cómo sabré si alguno de los cambios que he hecho está surtiendo efecto?
3. ¿Hay algún recurso que me ayude a aprender más?
La magnitud del problema
En 2015, la carga económica mundial de la diabetes tipo 2 se estimó en 1,3 billones de dólares, lo que supone el 1,8 % del PIB mundial; y se prevé que esta carga aumente hasta situarse entre 2,1 y 2,5 billones de dólares para 2030. El 12 % del gasto sanitario mundial se destina a la diabetes (727 000 millones de dólares). A pesar de la elevada prevalencia y la gran carga que supone la diabetes en todo el mundo, el diagnóstico y el tratamiento siguen sin alcanzar los niveles necesarios.
Cómo a un paciente le diagnosticaron una enfermedad cardíaca por casualidad
«Hace veinte años me diagnosticaron diabetes tipo 2 y me dijeron que tendría que tomar precauciones y cuidar mi salud con esmero. Era un corredor de apuestas jubilado, felizmente casado, con tres hijos y cinco nietos. Aparte de tener diabetes, me sentía en forma, feliz y sano.
«Después de coger un folleto en la consulta de mi médico, decidí hacerme una revisión cardíaca. Las pruebas revelaron un posible problema y me mandaron a hacerme una angiografía, que mostró cinco obstrucciones: tres en las arterias principales que irrigan el corazón y dos obstrucciones menores. Me dijeron que el problema era grave y que necesitaba una intervención quirúrgica.
«Solo unos meses después, me estaba recuperando de una operación de triple bypass. Estoy agradecido de que mi problema se detectara antes de que aparecieran los síntomas y se convirtiera en una amenaza para mi vida.
«Espero que mi historia anime a la gente a cuidar su salud cardíaca para evitar problemas que podrían ser graves, sobre todo a las personas con diabetes, ya que suelen pertenecer a un grupo de mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Yo no era consciente de este mayor riesgo hasta que me diagnosticaron una enfermedad cardíaca hace un año».
